sábado, 10 de febrero de 2007

Aventura turbadora en la América precolombina

Del director de la Pasión de Cristo, Mel Gibson, nos llega un largometraje que sigue su misma estela y con el que tanto dinero hizo anteriormente. Esta vez, el rígido Gibson, nos obsequia con una aventura relatada en pleno decaimiento y, posterior, fallecimieno de la cultura más enigmática precolombinamente hablando: la maya.

Mel sigue las mismas pautas esgrimidas y presentadas en su divina Pasión. Así, la lengua que oiremos será la propia de un dialecto maya para, según su director, permitir la máxima fidelidad posible sobre la cultura representada.

La fotografía mostrada en Apocalypto es sencillamente extraordinaria. No en vano, dicho film, cuenta en su haber con el prestigioso premio de la Dallas-Forth Worth Film Critics Association Awards (DFWFCA) en 2006.

El único pero que se puede poner a esta producción es el hecho incomprensible del anacronismo introducido al final de la historia en la que se ve aparecer a los conquistadores españoles. Lo cual, como todo el mundo sabrá, es algo que nunca sucedería puesto que los mayas desaparecerían como civilización organizada antes de la llegada de los primeros colonizadores europeos.

Sin duda, Apocalypto, es una historia no exenta de crueldal bien llevada y reflejada que tiene como principal ingrediente exitoso la supervivencia de un hombre que hará todo lo posible por volver y proteger a su familia y comenzar de nuevo.

viernes, 9 de febrero de 2007

Dios no ha desorientado a Iñarritu

Alejandro González Iñarritu nos trae una obra maestra donde se entrecruzan vidas que, aparentemente, nada tienen que ver las unas con las otras. Parece ser que en Hollywood ha gustado seguir la innovación que un día decidió regalar Quentin Tarantino al mundo del séptimo arte y que, acertadamente, le dio, no hace mucho, gratos triunfos a Crash de Paul Haggis en los Oscar.

Babel nos trae la vida y acontecimientos lejanos que confluyen a partir de un hecho nimio que pronto recobrará la importancia debida a sus trágicas consecuencias. Un efecto que trastoca la existencia de personas de diferente cultura unidos a través de un mismo cabo.

Como actor principal alejado, esta vez, del papel de guapo de Hollywood Brad Pitt demuestra una correctísima actuación. Pero si hay una actuación impresionante, soberbia y triunfante sobre todas las demás ésta es, sin discusión, para Rinko Kikuchi interpretando a una dulce, entrañable y sordomuda japonesita necesitada de cariño.

La música acompaña muy bien al largometraje con un montaje excelente, pese a darse grandes pasos de tiempo y retrocesos en la historia para ofrecerla de diversos ángulos.

Con 7 nominaciones a los Oscar de Hollywood Babel se anticipa, quizás, como la gran favorita de la gala de los premios más mediáticos del panorama audiovisual.

Una película desgarradora con el acontecimiento de tragedias humanas que sensibilizará a todo el público. Imperdonable el no deleitarse con ella.

jueves, 8 de febrero de 2007

Uno para todos y todos para uno

El redondeo no servirá para nada si Movistar, Orange y Vodafone se salen con la suya.

Parece ser que las tres operadoras, que controlan el negocio de la telefonía móvil en nuestro país, no están contentas con la última resolución emitida por el Consejo del Mercado de las Telecomunicaciones en la que se les obliga a eliminar el redondeo de las llamadas. Así, Movistar, primero, y luego Orange y Vodafone anunciaron que subirían el establecimiento de llamada y las tarifas para paliar los ingresos que iban a dejar de percibir por esta nueva regulación.

Ahora la Unión de Consumidores de España (UCE) es la que pone el grito en el cielo, y ha decidido denunciar ante el Servicio de Defensa de la Competencia al tridente oligopólico en materia de telefonía móvil. No cabe duda de que, como anunciaba el secretario general de UCE, José Luiz Gómez Boza, las tres grandes y principales operadoras del país "se han puesto de acuerdo" para fijar una cuota de establecimiento de llamada de 0,15 céntimos de euro (impuestos no incluidos), además de incrementar las tarifas vigentes de llamada.

Lo que hacen Movistar, Orange y Vodafone con sus usuarios es un atropello en toda regla que debe ser subsanado y correspondientemente multado para que estas situaciones anómalas dejen, una vez por todas, de repetirse en el sector de las telecomunicaciones, donde estas empresas campan a sus anchas haciendo negocios ilícitos con sus contratos abusivos y tarifas descompesadas.


De momento, Yoigo, el cuarto operador en discordia, es el único que ha decidido desmarcarse de esta fraudulenta comparsa de la estafa.

Los clientes y usuarios es importante que sepan que, ante este cambio unilateral y premeditado de las tarifas por parte de su operador correspondiente, pueden solicitar la baja de su contrato sin penalización alguna. Orange está enviando cartas a cada uno de sus clientes para informar de la subida, lo que no dice es que la no aceptación de dicho contrato implica la baja del servicio sin penalización alguna.

Si usted tiene alguna duda al respecto FACUA, la OCU, la OMIC de su ayuntamiento o la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones puede servirle de gran ayuda para resolverla.

Malafuente y malapata

Andreu Buenafuente dirige y protagoniza su propio programa en Antena 3.Leo en la edición digital de 20minutos la noticia de que el polifacético comediante, él dice ser también periodista, Andreu Buenafuente no acudirá a recoger el 'Micrófono de Oro' porque éste también le será otorgado al periodista Federico Jiménez Losantos y, según este showman de monólogos reticentes y absurdos, está "pudriendo el periodismo".

La verdad que lo que más hace daño al mundo periodístico es la basura televisiva que este señor Buenafuente introduce en el medio, suponemos que es porque no sabe hacer otra cosa. Confundir y frivolizar con temas absurdos, chistes achacosos y deficientes y llamarlo buen periodismo es execrable ciento por ciento.

Para más "inri" el anfitrión de la fiesta, donde el próximo 21 de abril se entregarán los premios a los premiados, es el maleducado y arrogante Luis del Olmo, señor caído en desgracia desde que decidió vender su alma a PRISA. Del Olmo fue el mismo que dijo que "subiría a los altares a Losantos para acto seguido ponerle una bomba". Recordemos que el señor Jiménez Losantos ya fue en el pasado víctima del grupo terrorista Terra Lliure. Y para más regocijo de la inestimable mala prensa decidió salir a la palestra, y adquirir la susodicha notoriedad, el ilustre magistrado Carlos Fanlo quién aseguró en una entrevista en noviembre de 2005 en 20minutos que “los de Terra Lliure le tirotearon. Fueron crueles al herirle en la pierna. De haber apuntado al corazón, nada le hubiesen lesionado porque carece de él”.

El señor Andreu Buenafuente no ha querido otra cosa, con este acto y posterior declaración, que hacer méritos propios a lo que es más fácil; unirse al Imperio del Monopolio que tantos disgustos le trajo a José María García en el pasado.

El único pero que se le puede poner al director de La mañana de la Cope es la falta de pluralidad en su programa. Es decir, sería necesario que gente con posturas diferentes sin pertenecer a la misma línea de partido estuviera como contertulio debatiendo los temas tratados. Pero todo ello no quita que mucho de lo que diga Jiménez Losantos sea verdad. Lo que cuesta digerir es la rapidez y contundencia con la que suelta las evidencias. Pero ese es un ejemplo que los llamados por sí mismos periodistas, como Andreu Buenafuente, pudieran tomar para dar informaciones veraces y no late nights que no aportan nada al quehacer del buen comunicador. Pese a quien le pese.

Una verdad verdadera

Una Verdad Incómoda es un documental que recoge las charlas o conferencias del ex vicepresidente Albert Arnold Gore, Jr. que ofrece a lo largo y ancho del Planeta. Pero no es otro vídeo más de publicidad gratuita y petulante ecologismo. No, es un regalo para todas las mentes obcecadas que se perpetúan en creer que la Tierra no adolece de ninguna enfermedad.

Y es precisamente eso lo que narra este genial film de la distribuidora Tri Pictures. El cambio climático amenaza, en primer lugar, a la Tierra misma y, en segundo lugar, a sus gentes y toda fauna que en ella habita. Para ello, el ex vicepresidente de la era Clinton corrobora estas siniestras afirmaciones con datos fehacientes aportados por la comunidad de científicos. Y estos apuntes para nada son mostrados de forma aburrida, soporífera, inapetente o adormecedora. Si algo sabe hacer Al Gore es transmitir mediante su elocuencia verbal el discurso necesario para calar entre las gentes y, lo que es más difícil, sin introducir en él cualquier atisbo de campaña electoralista en dicha denuncia.

Mediante un guión bien llevado por Davis Guggenheim, el ex vicepresidente introduce en el largometraje vida y vivencias personales para mostrar el cambio producido en él, con respecto al mundo del ecologismo, y su consagración a dicha causa de esta forma tan decidida.

El ex vicepresidente demócrata no deja pasar por alto una crítica constructiva hacia su propio país, los Estados Unidos de América y principal país contaminador, para mostrarles que el camino es liderar, como etapas anteriores, un proceso que comienza con la vuelta y ratificación del Protocolo de Kioto. Y es que si algo nos enseña Al Gore es, indudablemente, que la buena marcha de la economía estadounidense no ha de estar, necesariamente, reñida con el medio ambiente.

Y bajo los 96 minutos largos que dura este fantástico documental Albert Arnold Gore, Jr. nos deja una leve esperanza. El cambio es posible si todos nos concienciamos del problema real.

Una lástima que el Partido Republicano liderado por George W. Bush no tenga gente con la conciencia del ex vicepresidente demócrata entre su séquito. Otro gallo cantaría al planeta entero.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Haciendo migas con el enemigo

Marruecos tiene clara su política territorial a costa de la española. Ayer, 6 de febrero, diversos medios se hacían eco de la noticia, nada sorprendente por otra parte, de la venta, por parte del Ejecutivo español, a Marruecos de 10 patrulleras y camiones, como los usados en Afganistán, para "vigilar las costas".

Esta no es la primera vez que el Gobierno hace negocios de este calibre con Rabat, ya que el expresidente Aznar realizó ventas de este tipo en el pasado, pero sí es una concesión más a los intereses marroquíes que hacen quebrar más, si cabe, nuestros propios intereses que debieran ser fielmente protegidos desde Madrid.

Aunque en esta ocasión el material no responde específicamente a armamento importante, si tenemos en cuenta, por ejemplo, que los tanques de Ceuta ya fueron obsequiados a Marruecos en 2005 por el actual Gobierno, sí es remarcable el hecho de que España mantenga esta actitud lisonjera, aduladora y zalamera con aquellos que, en reiteradas ocasiones, han demostrado una actitud agresiva, incluso, en nuestro propio territorio.

Recuérdese que el Gobierno de Rabat, acaudillado por el rey Mohammed Al-Hassan, segundo vástago del fallecido Hassan II, quién se proclamó rey absolutista ejerciendo un poder despiadado, mantiene con bastante énfasis los ataques, de diferentes formas y tonos, a los intereses españoles.

Así, por ejemplo, cree Rodríguez Zapatero que, mediante una política exterior de bajo perfil donde abundan la merced y la donación de nuestros intereses doblegados a Rabat, obtendrá un trato de favor agradable de Marruecos. Tal vez, por medio de esta cautivadora política del Gobierno español, a Mohammed VI le dé por no intentar reclamar enérgica e incesantemente los exclaves españoles de Ceuta y Melilla, quizás con ello también consigamos que los pescadores españoles puedan faenar en aguas del Sahara Occidental, ahora terríblemente invadido por las fuerzas marroquíes, probablemente, también, consiga España que Rabat colabore en materia de inmigración clandestina, de esa misma que tanto gusta promocionar a la administración marroquí y, por último, seguramente sirvan, los grandes esfuerzos de nuestro querido y amado presidente del buen talante, para la lucha contra el narcotráfico que tan dulcemente pasa por territorio marroquí.

Lo que Rodríguez Zapatero quizás olvide es que España tiene una ventaja estratégica mayor frente a su siempre quisquilloso vecino rifeño, y es que nuestro Estado es país de entrada necesario, o así debiera serlo, para que la voz del rey Mohammed VI se escuche en la Unión Europea. Y es que no se debe dejar o permitir voto alguno en ninguna materia por ente propio en una organización en la que no tiene cabida. Si quiere algo, es deber del Ejecutivo español que lo sude bien sudado.

Todo lo demás es ratificar la construcción ilusoria de castillos en el aire como la bien sabida Alianza de Civilizaciones.

martes, 6 de febrero de 2007

El Potro coge por sexta vez sus guantes

El púgil de Filadelfia ataca por última vez. Sí, parece inaudito, pero así es. El Potro Italiano, más conocido por todos sus seguidores como Rocky Balboa, regresa a la gran pantalla por sexta vez y, en esta ocasión, se va para no volver.

El buen corazón de Sylvester Stallone vuelve a debatirse entre la subida o no a la lona de nuevo, en un combate final que adquiere una relevancia notable tras pronosticarse, por medio de una computadora, la victoria del Potro sobre el campeón pugilístico Mason 'The Line' Dixon (Antonio Tarver).

El propio Sly escribe, una vez más, un guión en clave de carta de amor hacia su personaje fetiche. Toda la película rezuma un sentimentalismo conmovedor de recuerdos pasados vividos anteriormente por este mítico personaje.

En el sur de su Filadelfia Rocky nos lleva de la mano para observar los cambios dados por el paso del tiempo. Y es que 30 años dan para mucho. Nada es ahora lo que fue en el barrio, pero a través de sus recuerdos nostálgicos Balboa no puede olvidar a su gran amor Adrián (Talia Shire) ni a su gran mentor y padre en el mundo del boxeo Mickey (Burguess Meredith).

Por medio de recurridos y entrañables flashbacks, el propio Stallone, transporta al espectador a ese mundo que él vive en sus adentros. Su interior alberga una lucha constante más terrible que cualquier otra pelea anteriormente disputada. Desea librar ese último combate pero esta vez su amada Adrián no está para apollarle.

Es encomiable y muy destacable el acierto a la hora de retratar las diferentes secuencias de los combates por medio de la utilización de la cámara digital. En este apartado se nota, como es obvio, el salto cualitativo con respecto a las precuelas de la saga.

En el film se echa en falta la aparición, de alguna forma, del gran campeón archienemigo, primero, y luego fiel compañero de Rocky, Apollo Creed (Carl Weathers) que, en esta ocasión, no aceptó ceder a Stallone sus derechos de imagen para la inclusión en dicha película. Es la guinda que hubiera alabado a esta vida de amor y superación deportiva que pone fin en este momento.

Y ese final es bien dibujado por Sylvester en el último plano de la película en el cual no se despide el personaje, sino el actor de su amor por la vida interpretada que le consagró hace tres décadas. Con un emotivo y sincero adiós Sylvester Stallone rubrica un efusivo y noble acabado para dar término, de una vez por todas, a la mejor saga de boxeo de todos los tiempos.

Chapeau Rocky.